miércoles, 25 de septiembre de 2013

Ya ha pasado un año

Cada parto es un mundo, todos son distintos, unos mejores y otros peores. Voy a contaros como fue el mío. Podía haber sido de libro ...
La madrugada del 24 de septiembre, como cada amanecer (aunque todavía era noche cerrada), me desperté con ganas de hacer pipí. Despierta y aún tumbada en la cama noté que ese día era diferente al resto, tenía una sensación distinta, que no sé explicar. No sé por qué, llámalo intuición, me levanté de un salto (mi recuerdo es que di un triple salto mortal, pero la realidad de mi estado me dice que fue un saltito sin más). De este modo solo cayeron tres gotitas de líquidillo en el colchón y un charquito en el suelo. Con las piernas muy apretadas la una contra la otra me dirigí al baño. Por el camino me arrollaba más por los muslos y dejé un pequeño rastro en mi recorrido. Cuando me senté en el inodoro noté que había roto la bolsa. Eran las 5 de la mañana y estaba acabando la semana 38 de embarazo.
Desperté al futuro padre con la mayor delicadeza que pude, le tranquilicé y dije que teníamos al menos dos horas. Así que puse una lavadora mientras nos duchábamos, él se afeitó, y yo aunque no tenía hambre comí algo, no fuera a ser que no me dejaran comer nada en el hospital hasta que naciera la niña (recomendación de mi matrona).
Antes de las 7 de la mañana estábamos de camino al materno-infantil. Vivimos en la otra punta de la ciudad, pero es muy pequeñita y apenas había tráfico.
Parados en un semáforo, decidimos el nombre de la pequeña Hache, pero esa historia y la de sus apellidos, os la cuento otro día.
Me ingresaron por urgencias, me confirmaron que había roto la bolsa pero que no estaba de parto. [ya decía yo que no tenía ni un dolor]. Debido a los recortes en sanidad, varias plantas estaban cerradas y había overbooking en las que estaban en funcionamiento. No había habitaciones libres. Nos monitorizaron a mí y al bebé durante una hora y solo tuve una contracción.
Me dijeron que para hacer tiempo hasta que tuviera una cama disponible podía ir a la cafetería a comer algo. Con ropa de calle, pulsera de ingreso, una vía en la mano y vertiendo fluidos esporádicamente fuimos a desayunar.
Volvimos a la sala de espera a “esperar”. No sabría deciros cuantos pero nacieron un montón de bebés durante toda la mañana y yo a parte de rebosar de vez en cuando, ni un dolor. Las horas pasaban y nosotros allí seguíamos esperando.
Sobre las 3 de la tarde, 10 horas después de haber roto aguas, me llevaron a un box y me dieron la comida. Mas tarde descubriría que el box era una sala de dilatación.
Ya con el sexy camisón abierto por detrás nos monitorizaron tanto a la peque como a mí y comprobaron que llevaba dilatados 0 cm. Ya habían pasado 11 horas. Me colocaron “proper” en el cuello del útero para inducirme al parto y me subieron a una habitación por fin.
En la habitación me dieron de merendar y también la cena. Para que luego digan que a las parturientas no les dan alimentos en el hospital. 
A última hora de la tarde empecé con contracciones dolorosas q cada vez dolían y duraban más y eran cada menos tiempo. Cuando me bajaron a monitores otra vez, las tenía de casi 1 min y cada 3,5. Me hicieron un tacto y no había dilatado ni 2 cm. con lo q todavía no estaba de parto. Me quitaron la mecha y empecé a tenerlas mucho más intensas y dolorosas. Vomité parte de la cena (lógicamente, no se para q me la dieron). Vino la matrona en el cambio de turno del ginecólogo y me hizo un tacto, me dijo q estaba de casi 3 y q iba a llamar al anestesista. Me pusieron la epidural y eso fue ... indescriptible. En poco más de dos horas dilaté los 10 cm. pero dejé de tener contracciones (yo no las notaba pero fue lo que me dijeron). Vino la Gine del turno nuevo y me preguntó que "qué tal estaba, a parte de como una moto". Empujé un poco con ella y la matrona y decidieron ponerme un gotero con oxitocina para provocar otras pocas contracciones y tener al bebé. Creo que no fueron ni 6 contracciones en el paritario y la peque y la placenta ya estaban fuera. Venía con vuelta de cordón y tuvieron que cortar en abundancia y usar ventosa. Nos la enseñaron un segundo y se la llevaron, no me la pusieron encima porque tenían que aspirarle el sistema respiratorio. Enseguida la sentimos llorar desde otra sala. Mientras me pusieron los puntos (un montón, todos internos) la metieron en la incubadora y cuando salimos del paritorio su papi fue con ella un ratin mientras me acomodaban a mi otra vez el box de dilatación. Luego estuvimos los 3 allí 2 horitas y a las 6:30 volvimos la habitación con nuestra peque. 


4 comentarios:

  1. Hola! Acabamos de encontrar tu blog y te seguimos desde ahora :D Ojalá que también te guste nuestro espacio!

    Un abrazo muy fuerte de parte de los tres ;)
    www.melodiasporescrito.com

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  2. Oh, menuda aventura para nacer!
    Lo de las comidas no lo entiendo. Y que te dejaran ahí, sin haber empezado el parto. En otros sitios te mandan para casa :)
    Pero lo bueno, es que la pequeña Hache ya nació, y ha cumplido un año!!!! Impaciente por leer el porqué del nombre y lo de los apellidos, me has dejado intrigada.

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  3. Que historia tan intensa, por lo menos pudiste parir y no te hicieron una cesárea innecesárea como a muchas de nosotras. Feliz primer cumpleaños a Hache!! Por cierto, nació el mismo día de mi abuela, sólo que 92 años después. Abrazos!!

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  4. felicidades a la peke, parece que no fue un parto fâcil pero lo importante es que llegô bien :) eso sî lo de los recortes que afecten hasta en maternidad... en fin

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